En una cortadora de fiambre profesional, la calidad de corte no depende únicamente de la potencia o del diámetro de la cuchilla. También influyen el diseño de la máquina, sus elementos de seguridad, la facilidad de limpieza y las opciones disponibles para adaptar el equipo al tipo de trabajo diario. Por eso, las cortafiambres Braher MG-300 y MG-350 pueden incorporar diferentes soluciones pensadas para mejorar la comodidad de uso, la precisión y el mantenimiento en entornos profesionales.
Entre las opciones disponibles destaca el carro largo, especialmente útil cuando se trabaja con piezas de mayor tamaño o productos que requieren más superficie de apoyo durante el corte. Esta opción permite manipular el alimento con mayor estabilidad y facilita un movimiento más cómodo y seguro para el operario.

Otra opción interesante es el dispositivo de loncheado, diseñado para ayudar en trabajos donde la regularidad del corte es fundamental. En charcuterías, carnicerías, supermercados o cocinas profesionales, mantener una presentación homogénea del producto ayuda a mejorar la imagen en mostrador y a controlar mejor las raciones.

La cerradura de polea es otro elemento que aporta seguridad y control técnico sobre la máquina. Este tipo de solución está orientada a reforzar el funcionamiento seguro del equipo y a facilitar un uso adecuado en el día a día, especialmente en negocios donde la cortadora se utiliza de forma frecuente.

También resulta especialmente práctica la opción de extractor de cuchilla. La retirada de la cuchilla es una operación delicada, pero necesaria para determinadas tareas de limpieza o mantenimiento. Contar con un accesorio específico facilita esta operación y ayuda a trabajar con mayor seguridad, reduciendo riesgos durante la manipulación.

A estas opciones se suman características propias de las cortafiambres Braher MG-300 y MG-350, como el aro de protección de cuchilla, el cubre-cuchilla con dispositivo de seguridad, el sistema eléctrico de baja tensión a 24 V, la transmisión sin fin corona, el índice de protección IP65, la construcción en acero inoxidable 18/8, la cuchilla alemana G+B, el afilador automático incorporado y la regulación del espesor de corte de 0 a 25 mm.
En conjunto, estas soluciones convierten a las MG-300 y MG-350 en cortafiambres profesionales preparadas para un uso intensivo, con una combinación equilibrada de precisión, robustez, higiene y seguridad. Además, sus opciones permiten adaptar la máquina a diferentes necesidades de trabajo, desde el corte diario en mostrador hasta tareas más exigentes de mantenimiento, limpieza o manipulación de producto.