PRODUCTOS

Toda la información sobre nuestros productos

PRODUCTS

All information about our products

PRODUITS

Toute l'information sur nos produits

Mantener bien afilada una cortadora de fiambre no es solo una cuestión de “que corte mejor”: es una cuestión de seguridad, higiene y rendimiento. Una cuchilla con mal filo obliga a empujar más el producto, aumenta el riesgo de deslizamientos, genera cortes irregulares y, además, carga de esfuerzo al motor. En este vídeo mostramos una rutina sencilla (válida como base para sus modelos con afilador incorporado) que, si se hace con regularidad, alarga la vida útil del equipo y mejora el resultado en cada loncha.

 

Por qué el afilado empieza por la limpieza

Antes de tocar el afilador, hay un paso clave: limpiar el filo de la cuchilla. Puede quedar una película de grasa y restos del producto incrustada en la piedra, “taponándola” y volviéndola ineficaz. Por eso, una limpieza previa (y una limpieza final tras afilar) no es opcional: es parte del propio afilado.

Procedimiento práctico de afilado (paso a paso)

  1. Poner el regulador de espesor en “0” para evitar que la cuchilla “muerda” producto o quede expuesta de forma innecesaria durante la operación.

  2. Arrancar la máquina para que la cuchilla gire.

  3. Accionar el afilador: se presiona y gira suavemente el mando del afilador hasta que la piedra contacte con la cuchilla. Aquí, menos es más: una presión ligera y controlada suele ser suficiente hasta recuperar el filo deseado.

  4. Rebabado (el “remate”): tras afilar, se acciona el rebabador solo un segundo, lo justo para eliminar la rebaba que queda en el borde. Este detalle marca la diferencia entre “cortar” y “cortar perfecto”.

  5. Parar la máquina y pasar a la limpieza (y, según el plan de mantenimiento, lubricación).

 

Frecuencia recomendada y señales de alerta

En BRAHER recomendamos afilar ligeramente al menos una vez al día como mantenimiento cuando la máquina se usa a diario, porque así se conserva mejor el filo y se prolonga la vida de la cuchilla.

Y ojo con un punto importante de seguridad:  la cuchilla debe cambiarse cuando la distancia entre el filo y el aro protector supera 6 mm, y el cambio debe hacerlo personal cualificado.

El afilado de una cortadora BRAHER no tiene misterio si sigues una rutina breve y constante como la del vídeo: limpiar, afilar con suavidad, rebabar un instante y volver a limpiar. El resultado se nota en el corte… y también en la tranquilidad de estar trabajando con una máquina más segura y eficiente.